Puerto del Rosario
Historia, mar y vida urbana en la capital de Fuerteventura
Puerto del Rosario, conocida hasta 1956 como Puerto de Cabras, es hoy el principal núcleo administrativo, cultural y de servicios de la isla. Su evolución está profundamente ligada al mar, al comercio y a su papel como capital insular, convirtiéndose en un destino ideal para quienes desean conocer la Fuerteventura más urbana y auténtica, sin renunciar al contacto directo con la costa.
Orígenes y evolución histórica
Desde el siglo XV, la bahía de Puerto de Cabras fue utilizada como refugio natural para embarcaciones y punto ocasional de intercambio de mercancías y víveres. Durante siglos no existió un núcleo de población estable, debido a la escasez de pastos y a la mala calidad de los suelos, arenosos y salinos.
Las primeras construcciones documentadas en el entorno de la bahía datan de 1795, y a comienzos del siglo XIX el lugar apenas contaba con unas pocas casas humildes y una población muy reducida. El crecimiento llegó con el desarrollo del comercio marítimo, especialmente a partir de la exportación de barrilla, cereales, cochinilla y cal, productos fundamentales en la economía majorera del siglo XIX.
Entre 1890 y 1895 se construyó el primer muelle municipal, financiado por la burguesía comercial local, y ya en el siglo XX se amplió el puerto y se ejecutaron infraestructuras clave como el depósito de aguas de La Charca.
Puerto de Cabras se constituyó como municipio independiente en 1834, y hacia 1860 alcanzó la capitalidad insular, la tercera en la historia de Fuerteventura tras Betancuria y Antigua. Desde entonces, su crecimiento ha sido continuo, consolidándose como el centro político y administrativo de la isla.
Capital administrativa y cultural
En Puerto del Rosario tiene su sede el Cabildo Insular de Fuerteventura, cuyo edificio principal, construido en la década de 1940, es uno de los referentes arquitectónicos de la ciudad. Junto a él se encuentra la Casa Museo Miguel de Unamuno, antiguo Hotel Fuerteventura, donde el escritor residió durante su destierro en 1924.
Frente al Cabildo se alza la Dirección Insular de la Administración General del Estado, un inmueble de los años cincuenta que refuerza el carácter institucional de esta zona céntrica.
Muy cerca se localiza la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario, patrona del municipio, un templo de estilo neoclásico cuya construcción se prolongó durante más de un siglo y que hoy es uno de los principales hitos patrimoniales de la capital.
Una ciudad para pasear junto al mar
Uno de los grandes atractivos de Puerto del Rosario es su Avenida Marítima, un amplio paseo que bordea la costa y conecta playas urbanas, zonas de ocio, arte público y espacios gastronómicos. Caminar al atardecer junto al océano es una de las experiencias más recomendadas para el visitante.
La ciudad alberga además un destacado parque escultórico al aire libre, con numerosas obras repartidas por calles, plazas y rotondas, integrando el arte contemporáneo en la vida cotidiana.
Playas urbanas y entorno natural
Puerto del Rosario cuenta con dos playas urbanas ideales para el baño:
- Playa de Los Pozos (Playa Chica), en pleno centro urbano, de aguas tranquilas.
- Playa Blanca, más amplia y abierta, muy popular para deportes acuáticos.
Dentro del municipio, pero alejadas del casco urbano, destacan algunas de las playas más espectaculares de la costa oeste, como Los Molinos y Jarugo, entornos naturales de gran belleza, ideales para quienes buscan paisajes salvajes y poco concurridos.
Servicios, cultura y calidad de vida
Como capital insular, Puerto del Rosario dispone de una amplia red de servicios:
auditorio insular, bibliotecas públicas, estación de guaguas, hospital general, centros educativos, enseñanzas superiores, escuelas de música y deportivas, así como un carril bici perimetral que facilita la movilidad sostenible por la ciudad.
Gastronomía y vida local
La ciudad ofrece una variada oferta de bares y restaurantes, donde se combinan cocina tradicional majorera y propuestas contemporáneas. Entre los establecimientos más valorados por su cocina casera se encuentra El Rinconcito de Doña Juanita, muy apreciado por residentes y visitantes.
Fiestas y tradiciones
Las celebraciones forman parte esencial de la identidad local. Entre las más destacadas se encuentran:
- Carnavales de Puerto del Rosario, con eventos tan singulares como los Achipencos y los Arretrancos.
- Fiestas de Nuestra Señora del Rosario, patrona del municipio, en torno al 7 de octubre.
A lo largo del año, los distintos barrios celebran también sus fiestas tradicionales, como las de El Charco, Los Pozos, Fabelo o Majada Marcial, aportando vida y color a la capital.
Puerto del Rosario, una capital para descubrir
Puerto del Rosario es mucho más que un punto de paso: es una ciudad abierta al mar, con historia, arte, servicios y tradiciones vivas. Un lugar perfecto para combinar cultura, compras, playa y vida local, y para entender la evolución y el presente de Fuerteventura desde su corazón urbano.




