Los Estancos
LOS ESTANCOS: PAISAJE AGRÍCOLA Y MEMORIA RURAL EN EL ENTORNO DE PUERTO DEL ROSARIO
Los Estancos está situado en las llanuras de El Viso, a 260 metros de altitud sobre el nivel del mar y a 6 kilómetros de Puerto del Rosario. El propio nombre del lugar ofrece una pista sobre su pasado. El término “estanco” hacía referencia históricamente a un bien o actividad sometida a monopolio o control —como el tabaco o la sal—, aunque en el contexto rural majorero también se ha vinculado a espacios cerrados o delimitados. En cualquier caso, el topónimo refleja una forma de organización del territorio ligada al control de recursos, algo esencial en una isla donde el agua y la tierra cultivable eran bienes escasos y estratégicos.
El asentamiento se consolidó como un núcleo agrícola y ganadero dependiente, durante siglos, de la parroquia de Tetir. La economía local se basaba en el cultivo de cereales de secano —especialmente trigo y cebada en años favorables— y en la ganadería caprina, auténtico pilar de la subsistencia majorera.
EL AGUA COMO EJE DEL PAISAJE
Uno de los elementos más relevantes del paisaje de Los Estancos es su vinculación al aprovechamiento tradicional del agua. Como en otros pagos del interior, el sistema de gavias permitió canalizar y retener las escorrentías producidas por lluvias ocasionales, transformando terrenos áridos en parcelas productivas. Estos ingeniosos sistemas hidráulicos, construidos con tierra y piedra, constituyen hoy un valioso patrimonio etnográfico que explica la capacidad de adaptación de la población majorera.
El paisaje agrícola se complementa con muros de piedra seca que delimitan propiedades y protegen los cultivos del viento, así como con eras destinadas a la trilla.
ARQUITECTURA Y EVOLUCIÓN HISTÓRICA
La arquitectura de Los Estancos responde al patrón rural majorero: casas terreras de mampostería, encaladas, de líneas sencillas y funcionales de antaño que se mezclan con arquitectura más moderna. En algunos casos, las viviendas se articulan en pequeños conjuntos familiares, reflejo de la organización social basada en unidades domésticas amplias y en la cooperación vecinal.
Durante el siglo XIX y comienzos del XX, las crisis agrícolas, las sequías recurrentes y la limitada productividad del suelo impulsaron procesos migratorios que afectaron también a este pago. Como ocurrió en amplias zonas del interior de Fuerteventura, la población disminuyó o se mantuvo estable, sin experimentar grandes crecimientos.
En 1925, con la reorganización administrativa que suprimió antiguos municipios rurales como el de Tetir, Los Estancos pasó a integrarse en el término municipal de Puerto Cabras, denominación histórica del actual Puerto del Rosario, donde se erigió en segundo aeródromo de la isla.
EL AERÓDROMO DE LOS ESTANCOS (1951–1969): EL SEGUNDO AEROPUERTO DE FUERTEVENTURA
Origen y contexto: el relevo de Tefía
El aeródromo de Los Estancos nació para sustituir al primitivo aeródromo de Tefía, el primero de la isla, que quedó obsoleto y alejado de la capital. A principios de la década de 1950, el Cabildo Insular de Fuerteventura, mostrando un gran interés por mejorar las comunicaciones, gestionó ante el Ministerio del Aire la construcción de un nuevo aeródromo. La institución insular cedió los terrenos necesarios, ubicados en el paraje de Los Estancos, a escasa distancia de la entonces capital, Puerto de Cabras (nombre que mantuvo hasta 1956, cuando pasó a denominarse Puerto del Rosario).
Cronología y datos técnicos clave
• Construcción e inauguración: El Ministerio del Aire autorizó la construcción en mayo de 1950. Los soldados del acuartelamiento de Tefía fueron los encargados de acondicionar el terreno. El aeródromo entró en funcionamiento en 1951, aunque durante un breve período inicial los aviones alternaban sus tomas entre Los Estancos y Tefía según la dirección del viento.
• Periodo de actividad: Su vida operativa se extendió desde 1951 hasta 1969.
• La pista principal: La pista original, designada con la marcación 03/21, tenía unas dimensiones de 1.350 metros de longitud y era de terreno compactado (no asfaltada). El coste de estas obras iniciales ascendió a 70.000 pesetas de la época.
• Singularidad vial: La pista cruzaba perpendicularmente la carretera que unía Puerto del Rosario con Tetir. Esto obligaba a un peculiar sistema de seguridad: un soldado o personal del aeropuerto manejaba unas barreras en ambos lados de la pista para detener el tráfico rodado durante los aterrizajes y despegues, siendo avisados desde la torre de control con señales acústicas (un pito) o visuales (banderas).
Infraestructura y evolución
• Primeras instalaciones: En sus inicios, la “terminal” era muy modesta. Se reutilizaron dos barracones de madera procedentes del desmantelado aeródromo de Tefía para atender al tránsito de pasajeros. Estos fueron sustituidos después por un edificio habilitado como cocheras.
• El edificio terminal: La gran mejora llegó entre 1953 y 1954 con la construcción de un edificio terminal propiamente dicho, que además incluía una torre de control. Esta construcción fue tan significativa que, en 1954, el aeropuerto de Los Estancos era una de las pocas instalaciones de toda la isla que disponía de luz eléctrica y agua corriente.
• Segunda pista: En 1955 se inauguró una segunda pista, la 12/30, para aprovechar mejor los vientos cruzados y reducir las cancelaciones de vuelos.
Operaciones y declive
• Primer vuelo comercial: El primer avión civil en aterrizar en Los Estancos (1951) fue un emblemático bimotor Douglas DC-3 de la compañía Iberia, con matrícula EC-ABC. Este avión operaba la ruta Las Palmas – Fuerteventura – Lanzarote y regreso con una frecuencia de una sola vez por semana.
• Auge y caída: Con el tiempo, las limitaciones de la pista de tierra (mala conservación, polvo) y el aumento del tráfico aéreo hicieron mella. En 1966 se alcanzó la cifra récord de doce operaciones en un solo día, lo que evidenció que Los Estancos se había quedado pequeño. Los pilotos se quejaban frecuentemente de las dificultades para tomar tierra y, aunque se hicieron obras de relleno y balizamiento, la pista nunca llegó a ser asfaltada. Los continuos vientos racheados de la zona y la necesidad de atraer al creciente turismo con un aeropuerto moderno sellaron su destino.
Cierre y legado
• Clausura definitiva: El aeropuerto de Los Estancos fue clausurado oficialmente el 14 de septiembre de 1969. Al día siguiente, 15 de septiembre de 1969, se inauguró el nuevo aeropuerto internacional de El Matorral (actual Aeropuerto de Fuerteventura), que venía a solucionar los problemas de su predecesor.
• Éxito póstumo: De manera anecdótica, en 1971, durante unas obras de acondicionamiento en El Matorral, Los Estancos se reabrió temporalmente para acoger vuelos.
• Actualidad: Lejos de desaparecer, las instalaciones de Los Estancos se han conservado. La vieja terminal y sus estructuras aún se mantienen en pie. En la actualidad, el recinto alberga el Centro Insular de Coordinación de Seguridad y Emergencias (CECOPIN) del Cabildo de Fuerteventura, dando un nuevo servicio a la isla. La antigua pista, aunque partida por la carretera, aún es visible y constituye un silencioso testimonio de los inicios de la aviación comercial majorera.

