Pueblo de Las Parcelas
Las Parcelas (Colonia Rural García Escámez): el último pueblo del municipio de Puerto del Rosario
Una aproximación a la historia del asentamiento agrícola más reciente de Fuerteventura
Las Parcelas, oficialmente denominada Colonia Rural García Escámez, es el pueblo más reciente del municipio de Puerto del Rosario. Situada en el tablero de Las Escuderas, en el entorno del barranco de Los Molinos, esta colonia agrícola representa un singular experimento de poblamiento impulsado por el Mando Económico de Canarias en la década de 1940, con el objetivo de «reverdecer el desierto» y fomentar el autoabastecimiento a través de la agricultura familiar.
El territorio: el mancomún de Puerto del Rosario y la finca de Las Salinas
Las Parcelas se asienta sobre terrenos que formaban parte del mancomún de Puerto del Rosario, concretamente en la parte de dicho mancomún denominada Las Salinas. Esta designación no es casual, pues refleja la historia del aprovechamiento de estos suelos, vinculados tradicionalmente a la extracción de sal y a los usos comunales de pastoreo y recolección.
Los mancomunes fueron espacios de aprovechamiento colectivo del territorio, herederos de las prácticas de gestión comunal que se remontan a la época aborigen. Tras la conquista, estas fórmulas se mantuvieron y regularon, configurando extensas áreas donde los vecinos de los distintos pueblos podían pastorear sus ganados, recolectar barrilla u obtener otros recursos.
El mancomún de Puerto del Rosario se dividía en dos grandes partes:
- Las Salinas: la porción donde se asienta Las Parcelas, cuyo nombre alude a la actividad salinera tradicional en la costa cercana.
- Jarugo: la otra gran extensión del mancomún, situada en las proximidades.
La utilización de terrenos comunales para la creación del asentamiento no estuvo exenta de complejidades. El proyecto de Las Parcelas utilizó terrenos del mancomún junto con suelos que aportaron algunas familias, con la condición de que se les cediera el aprovechamiento de la presa en igualdad con el resto de colonos.
Antecedentes: el «Asentamiento de Los Molinos»
El proyecto que daría lugar a Las Parcelas fue conocido administrativamente en sus inicios como «Asentamiento de Los Molinos», en atención al pueblo más próximo de la costa occidental, el Puertito de Los Molinos, siguiendo la práctica habitual en Fuerteventura de dar cobijo en el nomenclátor a los nuevos núcleos de población.
La zona elegida era el tablero de Las Escuderas, un espacio situado en las inmediaciones del barranco de Los Molinos, donde se estaba construyendo una presa que permitiría irrigar las parcelas cultivables. La idea acariciada por las autoridades militares de la época consistía en aprovechar las aguas de esta infraestructura hidráulica para convertir un territorio árido en tierras de cultivo productivas.
El contexto: el Mando Económico de Canarias (1941-1947)
El Mando Económico de Canarias fue un organismo creado en el contexto de la posguerra española y la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de impulsar el desarrollo económico del archipiélago y garantizar el autoabastecimiento alimentario en un momento de bloqueo y escasez. En Fuerteventura, este organismo promovió diversas obras e infraestructuras, entre las que destacan:
- El aeródromo de Tefía
- La presa de Los Molinos
- El asentamiento de Las Parcelas
- Otras actuaciones en la capital insular como la Barriada de Nuestra Señora del Carmen, la Barriada Militar y el Colegio General Primo de Rivera en El Charco
El proyecto arquitectónico de Miguel Martín Fernández de la Torre
El proyecto arquitectónico inicial se debió al arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre, una figura relevante de la arquitectura canaria del siglo XX que diseñó otros edificios singulares en Fuerteventura, como la Delegación del Gobierno en la década de 1950.
Para Las Parcelas, el proyecto de 1945 contemplaba distintas unidades funcionales:
- Dos tipos de casas para vivienda de los colonos
- Edificios con singular estampa destinados a escuelas
- Casa social
- Ermita
La imagen soñada para el pueblo más reciente del municipio de Puerto del Rosario tenía firma propia. Su diseño merecería encontrar cobijo en el estudio de la arquitectura de posguerra, en particular la realizada por el Mando Económico de Canarias en Fuerteventura, tanto por su estética inicial como por la estrategia de crear unidades de producción agrícola familiar.
Sin embargo, lo que finalmente se ejecutó o se conserva en la actualidad «nada tiene que ver con las líneas estéticas seguidas por el arquitecto grancanario». La ermita actual, de etapa relativamente reciente, no es la diseñada por Martín Fernández de la Torre, cuyo proyecto original para el templo del asentamiento respondía a una concepción estética muy diferente.
La puesta en marcha: tierras, agua y colonos
La adquisición de los terrenos
Para la creación del asentamiento se utilizaron:
- Terrenos comunales del mancomún de Puerto del Rosario, concretamente de la parte denominada Las Salinas
- Suelos aportados por algunas familias, con la condición de que se les cediera el aprovechamiento de la presa en igualdad con el resto de colonos
El terreno así «amasado» se distribuyó en lotes que se roturaron y se pusieron en explotación. Unos lotes tenían casa, otros no.
El reparto
El proyecto incluyó el reparto de tierras y agua a un total de:
- 23 parceleros
- 7 propietarios
En total, fueron 30 familias humildes las que se beneficiaron de este asentamiento, recibiendo viviendas y parcelas cultivables.
La riqueza hídrica: un «pueblo bendecido»
Las Parcelas fue conocido como «Pueblo Bendecido» por la riqueza de agua en la zona, una circunstancia excepcional en la árida Fuerteventura. Esta abundancia hídrica, asociada a las aguas de la presa del barranco de Los Molinos, permitió el cultivo intensivo de tomates y hortalizas, diferenciando a este asentamiento de la aridez general de la isla.
La alta productividad hídrica de la zona fue un factor determinante para la ubicación del asentamiento y para su éxito inicial como experiencia agrícola.
La inauguración y la cesión al municipio
En 1946 se inauguró el asentamiento, que fue cedido al municipio del entonces Puerto de Cabras (actual Puerto del Rosario). Una placa conmemorativa de la inauguración del pueblo, situada en una de las edificaciones del caserío, recuerda este momento fundacional.
El nombre oficial de «Colonia Rural García Escámez» responde al honor con que la Corporación Municipal quiso obsequiar al primer capitán general que ejerció el Mando Económico de Canarias, una vez cedida la colonia rural al Ayuntamiento de Puerto de Cabras.
La ermita y la advocación a San Andrés
La advocación del templo de Las Parcelas responde a una decisión tomada por los propios colonos a finales de 1950, recordando así que, en Fuerteventura, San Andrés ya patroneaba la agricultura desde 1609.
Cada año, el pueblo sigue procesionando a San Andrés en la Colonia Rural García Escámez, manteniendo viva una tradición religiosa que conecta este asentamiento moderno con la larga historia agrícola de la isla.
El nombre popular: «Las Parcelas»
Aunque oficialmente se denominó Colonia Rural García Escámez, los vecinos del pueblo siempre han mantenido el nombre de «Las Parcelas», que es como se sigue conociendo popularmente en la actualidad. Esta denominación refleja la esencia del asentamiento: un conjunto de parcelas cultivables repartidas entre familias agricultoras.
La ubicación y el paisaje
Las Parcelas se asienta en el tablero de Las Escuderas, en el entorno del barranco de Los Molinos, cerca de la presa que hizo posible el regadío de las tierras. Su ubicación, en el interior del municipio de Puerto del Rosario, la sitúa en una zona de transición entre el pueblo de Tefía y la costa occidental donde se encuentra el Puertito de Los Molinos.
El paisaje que rodea Las Parcelas está marcado por:
- Las tierras de cultivo que aún se mantienen en la zona
- La presa de Los Molinos, testimonio de la infraestructura hidráulica que hizo posible el asentamiento
- Las formaciones volcánicas y los tableros característicos del interior majorero
- La proximidad al cauce del barranco de Los Molinos
Evolución histórica: auge y declive
El periodo de esplendor
Tras su fundación en 1947, Las Parcelas vivió un periodo de actividad agrícola intensa, beneficiándose de la alta productividad hídrica de la zona. El cultivo de tomates para la exportación, impulsado desde 1950 y durante la década de 1960, ocupó los tableros de Los Opares y Los Molinos, regados con las aguas de la presa.
Este fue un importante foco de empleo y actividad económica en la comarca, que permitió a las familias asentadas en Las Parcelas desarrollar una agricultura de regadío excepcional en el contexto majorero.
El declive
Con el tiempo, al igual que ocurrió en otros núcleos agrícolas de Fuerteventura, Las Parcelas sufrió un progresivo declive demográfico y productivo. El éxodo rural hacia la capital y los núcleos turísticos del sur, unido a las crisis del sector agrícola tradicional, redujo la población y la actividad económica del asentamiento.
En la actualidad
Hoy, Las Parcelas es una zona rural tranquila dentro del municipio de Puerto del Rosario. Aunque la actividad agrícola ha disminuido considerablemente, el pueblo mantiene su identidad como asentamiento agrícola y ganadero y conserva la memoria de su origen singular.
Un experimento con luces y sombras
El proyecto de Las Parcelas representó un intento de la administración, a través del Mando Económico de Canarias, por mejorar la economía local mediante el asentamiento de familias en el interior de la isla, combinando la concesión de tierras y viviendas con el aprovechamiento de los recursos hídricos de la presa de Los Molinos.
Sin embargo, el proyecto adolecía de una carencia fundamental, como señalan los críticos: «Lástima que se olvidaran del mercado para colocar los excedentes que allí se produjeran». Esta limitación en la comercialización de los productos fue uno de los factores que condicionaron la viabilidad a largo plazo del experimento.
A pesar de sus dificultades, Las Parcelas se mantiene como un testimonio vivo de la política de colonización agrícola impulsada en la posguerra española y como un ejemplo único en Fuerteventura de asentamiento planificado por el Mando Económico de Canarias.
El valor patrimonial de Las Parcelas
Las Parcelas constituye un elemento singular del patrimonio histórico y cultural del municipio de Puerto del Rosario por varias razones:
- Es el pueblo más reciente del municipio, fundado en 1947, lo que lo diferencia de los núcleos de origen histórico como Tefía, La Ampuyenta o Tesjuate.
- Se asienta sobre el mancomún de Puerto del Rosario, concretamente en la parte denominada Las Salinas, lo que lo vincula a la tradición de gestión comunal del territorio heredada de la época aborigen.
- Representa un experimento planificado de colonización agrícola, impulsado desde las instituciones en un contexto histórico concreto: la posguerra y la autarquía.
- Está vinculado a la figura de Miguel Martín Fernández de la Torre, destacado arquitecto canario del siglo XX, aunque su proyecto original no llegara a ejecutarse plenamente.
- Forma parte del conjunto de actuaciones del Mando Económico de Canarias en Fuerteventura, junto con la presa de Los Molinos, el aeródromo de Tefía y las obras en la capital.
- Conserva la memoria de un modelo de vida basado en la agricultura familiar, el reparto de tierras y el aprovechamiento comunitario del agua.
- Mantiene tradiciones vivas, como la procesión de San Andrés cada año, que conectan el asentamiento con la historia agrícola de la isla.
La toponimia: un nombre plural
El pueblo es conocido por varios nombres que reflejan diferentes etapas y aspectos de su historia:
- «Las Parcelas»: el nombre popular, mantenido por los vecinos, que alude a la distribución de la tierra en lotes cultivables.
- «Colonia Rural García Escámez»: la denominación oficial, en honor al primer capitán general del Mando Económico de Canarias.
- «Asentamiento de Los Molinos»: el nombre administrativo inicial, en referencia al pueblo costero más próximo.
- «Pueblo Bendecido»: el apelativo cariñoso que refleja la riqueza hídrica de la zona, excepcional en la árida Fuerteventura.
Continuidad histórica y memoria del territorio
Las Parcelas representa un capítulo singular en la larga historia del poblamiento de Fuerteventura. A diferencia de los núcleos rurales tradicionales como Tefía, Tesjuate o La Ampuyenta, cuyo origen se remonta a la época aborigen o a los siglos posteriores a la conquista, Las Parcelas es un asentamiento planificado del siglo XX, fruto de una intervención institucional en un contexto histórico muy concreto.
Su ubicación sobre el mancomún de Puerto del Rosario, en la parte denominada Las Salinas, lo vincula, sin embargo, a las formas de gestión colectiva del territorio que hunden sus raíces en el pasado prehispánico. Los mancomunes fueron durante siglos el soporte de la economía ganadera y agrícola majorera, y aunque Las Parcelas supuso una transformación radical de esos suelos —convirtiendo tierras comunales en parcelas privadas cultivables—, el asentamiento se inserta en una tradición de aprovechamiento del territorio que es mucho más antigua que el propio experimento colonizador.
Su historia refleja los esfuerzos de la posguerra por alcanzar el autoabastecimiento alimentario, la política de colonización agrícola impulsada por el régimen franquista y las dificultades de la agricultura majorera para competir en los mercados.
Pero también refleja la tenacidad de las familias humildes que aceptaron el desafío de «reverdecer el desierto», de convertir tierras yermas en campos de cultivo gracias al agua de la presa y de construir una comunidad en un lugar apartado del interior de la isla.
Hoy, Las Parcelas se presenta como un rincón tranquilo del municipio de Puerto del Rosario, donde el visitante puede contemplar un tipo de poblamiento muy diferente al de los pueblos históricos de la isla. En sus casas, en sus parcelas, en su ermita y en la memoria de sus gentes, este «pueblo bendecido» continúa escribiendo su historia, una historia más breve que la de otros núcleos majoreros, pero no por ello menos significativa para comprender la evolución social y económica de Fuerteventura en el siglo XX.
El pueblo más reciente del municipio de Puerto del Rosario, conocido como Las Parcelas o Colonia Rural García Escámez, asentado sobre el antiguo mancomún de Las Salinas, es un testimonio de la capacidad humana para transformar el territorio, de las esperanzas puestas en la agricultura como motor de desarrollo y de la persistencia de las tradiciones —como la procesión de San Andrés— que anclan incluso los asentamientos más modernos en la larga historia agrícola, ganadera y comunal de la isla.
