Molino de Tefía
Molino de Tefía: el viento que molía la historia de Fuerteventura
El Molino de Tefía es uno de los símbolos más representativos del patrimonio etnográfico del interior de Fuerteventura y una de las paradas imprescindibles dentro de la conocida Ruta de los Molinos. Situado en un entorno abierto y elevado, este molino forma parte del paisaje tradicional majorero y constituye un excelente ejemplo de cómo el ingenio humano supo aprovechar los recursos naturales en una isla marcada por la aridez y el viento constante.
La construcción del molino data de 1930, cuando fue levantado con el objetivo de moler granos de distintos cereales destinados principalmente a la elaboración de gofio, alimento básico en la dieta canaria durante siglos. A diferencia de otros molinos más antiguos, el Molino de Tefía cuenta con seis aspas, una característica que mejoraba notablemente su rendimiento y facilitaba el proceso de molienda.
Un patrimonio recuperado
El Molino de Tefía ha sido recientemente restaurado, dentro de las iniciativas destinadas a preservar y poner en valor el patrimonio histórico y cultural de la isla. Su recuperación permite al visitante no solo contemplar la estructura, sino también comprender su funcionamiento y la importancia que tuvo en la vida cotidiana de las comunidades rurales.
Este tipo de construcciones no eran simples edificios aislados, sino auténticos centros de actividad social y económica, donde agricultores y vecinos acudían para transformar el grano en harina y gofio.
Los molinos de viento en el paisaje majorero
Los molinos de viento son uno de los elementos más característicos del paisaje de Fuerteventura. Los primeros comenzaron a construirse en el siglo XVII, y muchos de ellos están hoy catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC), dada su relevancia histórica y etnográfica.
En una isla con escasos recursos hídricos, el viento se convirtió en una fuente de energía fundamental. Los majoreros utilizaron los molinos no solo para la molienda de cereales tostados, sino también, en otros casos, para la extracción de agua, contribuyendo al desarrollo agrícola y a la supervivencia en un territorio especialmente exigente.
Se estima que existen alrededor de mil molinos y molinas repartidos por toda Fuerteventura, aunque algunos enclaves destacan especialmente por su concentración y estado de conservación.
La Ruta de los Molinos
El Molino de Tefía forma parte, junto a los de La Oliva y Antigua, de la denominada Ruta de los Molinos, un itinerario cultural que permite descubrir estas construcciones tradicionales y entender su papel en la historia de la isla.
Visitar el molino es también una oportunidad para conectar con el paisaje, observar las amplias llanuras del interior majorero y comprender cómo el viento, hoy inseparable de la experiencia de Fuerteventura, fue durante siglos una herramienta esencial para la vida.
Una parada imprescindible
El Molino de Tefía es una visita muy recomendable para quienes desean profundizar en la identidad rural de Fuerteventura, conocer el origen del gofio y descubrir uno de los símbolos más reconocibles del patrimonio tradicional majorero.




