Iglesia de Santo Domingo de Guzmán
La Iglesia-Ermita de Santo Domingo de Guzmán se sitúa en el pueblo de Tetir, dentro del municipio de Puerto del Rosario, y constituye uno de los templos más relevantes del interior de Fuerteventura por su dimensión histórica, arquitectónica y patrimonial.
Tras la descentralización eclesiástica de la isla a comienzos del siglo XVIII y la visita del obispo Guillén en la década de 1740, se impulsó la construcción, restauración y ampliación de numerosas ermitas majoreras. En aquel momento, Tetir carecía de una iglesia con capacidad suficiente para atender a los fieles de la Vega, ya que solo contaba con la pequeña ermita de San Andrés, ubicada en el valle de La Sargenta. Esta necesidad llevó a los vecinos a promover un nuevo templo.
En 1745, los habitantes de Tetir firmaron la escritura de dotación de Santo Domingo de Guzmán. Las obras comenzaron en torno a 1750 y se prolongaron durante décadas, finalizando su construcción a finales del siglo XIX. En 1777, el Cabildo Catedralicio otorgó al templo la categoría de parroquia, lo que supuso un hito en la organización religiosa de la zona. A partir de ese momento se fundaron tres hermandades de legos, coordinadas por un sacerdote: la del Santísimo Sacramento, la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario y la Cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio. El nuevo curato pasó a atender también a los pagos de Guisguey, El Time y La Matilla, incorporándose posteriormente La Asomada, Los Estancos y Puerto Cabras.
Desde el punto de vista arquitectónico, el templo se configura en una sola nave, cubierta a tres aguas y teja vista al exterior. El presbiterio, claramente diferenciado en altura, se cubre a cuatro aguas. Al muro sur se adosan la sacristía y la sala bautismal. La iglesia cuenta con dos accesos: uno lateral, situado en el muro de la epístola, realizado en cantería clara y rematado en arco de medio punto, y otro a los pies del templo, correspondiente a la portada principal.
En 1880 se construyó el pórtico campanario de la fachada principal y, pocos años después, en 1883, se levantó la singular torre-campanario, visible desde gran distancia entre las llanuras circundantes. Esta torre se compone de una sucesión de cuerpos cúbicos que disminuyen de tamaño a medida que ganan altura, convirtiéndose en uno de los elementos más característicos del paisaje de Tetir.
El interior del templo se cubre con una sencilla armadura de madera, reforzada con tirantes pareados decorados con motivos geométricos de lacería. En los muros laterales se abren diversas hornacinas destinadas a acoger imágenes devocionales. A los pies de la iglesia se sitúa el coro, realizado en madera y accesible mediante una escalera de caracol. El púlpito, adosado al muro del evangelio, está elaborado en madera policromada y decorado con símbolos de la Eucaristía.
El retablo mayor, de factura sencilla, es de madera policromada y dorada y responde a una traza barroca de mediados del siglo XVIII. Se estructura en un solo cuerpo con tres hornacinas separadas por estípites y dos columnas salomónicas dispuestas a distinto nivel.
El templo alberga un rico patrimonio escultórico, entre el que destacan imágenes del siglo XVIII como San Juan Bautista, Nuestra Señora de los Dolores, San Andrés, San Antonio con el Niño, San José con el Niño, la Inmaculada Concepción, Cristo en la Cruz, Nuestra Señora del Rosario, Santa Catalina y la imagen central de Santo Domingo de Guzmán, representado con el estandarte, la maqueta de la iglesia y el perro con la antorcha, símbolo de la orden dominica.
Asimismo, conserva un importante conjunto de obras pictóricas, como el Cuadro de los Misterios del Rosario, pintado al temple mixto sobre lienzo; el Cuadro de Ánimas, un óleo de gran formato atribuido al pintor canario Juan Bautista Bolaños, realizado entre 1785 y 1792; las pinturas de Santa Francisca Romana y de Santas Justa y Rufina; y restos de pintura mural descubiertos en 1984, ejecutados al temple sobre mortero de cal y arena junto al arco toral.
Un momento especialmente recomendable para visitar la iglesia es durante la celebración del Mercado Artesanal de Tetir, que se desarrolla en sus inmediaciones, aunque el templo alcanza su mayor esplendor durante las fiestas patronales, celebradas en la primera semana de agosto, siendo el 4 de agosto su día principal. Además, desde este enclave parten los senderos PR-FV 15 y PR-FV 15.1, que permiten recorrer paisajes agrícolas tradicionales, repletos de cultivos y gavias.
La Iglesia-Ermita de Santo Domingo de Guzmán es hoy un elemento fundamental para comprender la historia religiosa, social y cultural de Tetir y del interior de Fuerteventura, y una parada imprescindible dentro de las rutas patrimoniales del municipio de Puerto del Rosario.



