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El fraile venerado en Chile y el médico de La Ampuyenta

Un lego al que atribuían curas con aceite y un médico que atendía gratis.

· Cultura

Retrato pintado de un fraile con barba, hábito y capa marrones, una cesta de mimbre al brazo y una llave colgada del cordón

«Porque yo con tu aceitito / hoy escapo del panteón». Estos versos del poeta popular Bernardino Guajardo aparecen en un ensayo que Fidel Sepúlveda, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, dedicó en 1999 a Fray Andresito. Según ese texto, aquel lego franciscano curaba los más variados males sin saber medicina, con aceite, aguas de hierbas y gestos.

Fray Andresito se llamaba Andrés Filomeno García Acosta y nació en Fuerteventura. Dos años después, en La Ampuyenta nacía otro hombre dedicado a curar, este sí con título: el doctor Tomás Mena y Mesa. Hoy las casas de los dos forman parte del mismo recorrido.

El lego del aceite

Las fechas de Fray Andresito las da Radio Vaticana: nació el 10 de enero de 1800 y murió el 14 de enero de 1853. El Cabildo lo vincula a La Ampuyenta por una casa humilde en la que vivió con algunos familiares durante la primera mitad del siglo XIX, y que hoy acoge un santuario en su honor.

Su rastro en Chile se ve bien en la bibliografía del ensayo de Sepúlveda, publicado en la revista Aisthesis. La biografía más antigua que cita se imprimió en Santiago en 1858, cinco años después de su muerte. Otra, de 1932, lleva por título Fray Andresito en la tradición santiaguina. El propio ensayo habla del carisma que el pueblo chileno percibe en él y lo presenta también como poeta popular.

El paso oficial llegó el 8 de julio de 2016. Ese día, el papa Francisco autorizó promulgar el decreto sobre sus virtudes heroicas, que lo convirtió en venerable.

El médico que no cobraba

El Cabildo cuenta que el doctor Mena nació en La Ampuyenta, en una familia muy humilde, y que ejerció gratis y por vocación desde la casa de su pueblo.

La ficha de la base de datos Himetop añade el recorrido previo. Nació el 20 de febrero de 1802. Estaba a punto de terminar la carrera sacerdotal cuando su hermano lo invitó a Cuba, y en La Habana estudió medicina y se doctoró en cirugía en 1826. Pasó por Francia en 1831 para estudiar medicina tropical y en 1847 volvió a La Ampuyenta, donde atendió a ricos y pobres. Murió en Santa Cruz de Tenerife el 10 de julio de 1868.

Las fuentes consultadas no aclaran si el médico y el fraile llegaron a tratarse.

Un hospital sin estrenar

Queda el edificio que Mena no vio terminado. El Hospitalito de La Ampuyenta tiene tres pabellones unidos entre sí, una importante innovación arquitectónica según el Cabildo, que explica que Mena lo promovió unos años antes de morir y que las obras se alargaron tres décadas.

Himetop aporta el final de la historia: Mena dejó una donación en su testamento, el hospital se construyó en 1898 y nunca llegó a usarse.

Si quieres verlo

La Casa Doctor Mena, el Hospitalito y la Casa de Fray Andresito forman parte del Complejo Cultural Patrimonial de La Ampuyenta, del Cabildo. Abre de martes a sábado, de 10:00 a 16:00, y la entrada es gratuita; la web de Museos Fuerteventura permite adquirirla en línea. Teléfono: 928 858 998.