Cruz De San Andrés
La Cruz de San Andrés es uno de los elementos más singulares del patrimonio inmaterial y religioso de Tetir, profundamente vinculada a las tradiciones agrícolas y a las antiguas rogativas por la lluvia en el interior de Fuerteventura.
Según narran los vecinos más antiguos del lugar, en la víspera del día de San Andrés, la gente joven del pueblo ascendía a la montaña que lleva el nombre del santo para encender una hoguera o fogalera en su honor. Aunque el origen exacto de esta práctica se desconoce, se cree que funcionaba como un aviso o señal anunciando la celebración de la festividad al día siguiente.
El día de San Andrés, los vecinos se reunían en la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, desde donde partía la comitiva religiosa. Los participantes acudían provistos de paraguas, conscientes de que la lluvia podía hacer acto de presencia en cualquier momento. Encabezaban la romería la cruz parroquial y la imagen venerada del santo, que avanzaban acompañadas por los fieles en procesión hacia la conocida como crucita de San Andrés.
Durante el recorrido se entonaban las letanías de la lluvia, implorando al santo que intercediera para que el agua llegara a los campos. Al alcanzar la cruz de la antigua ermita, situada tras la montaña, se rezaba una oración cargada de simbolismo. Según la tradición oral, incluso se llegaba a amenazar al santo con arrojarlo montaña abajo si no enviaba la tan necesaria lluvia, un gesto que refleja la desesperación y la profunda dependencia del clima en la economía agrícola majorera.
En el regreso hacia la iglesia parroquial se rezaba el Santo Rosario, y una vez de nuevo en el templo se entonaba un canto popular que ha perdurado en la memoria colectiva del pueblo:
“Todo el valle de Tetir llorando está de dolor,
desde el Time a la Asomada ya todito se secó.
Ya Guisgey y la Matilla, Sordo y Tamariche están,
con Rincón y Ampuyentilla,
barridos del vendaval.”
La Cruz de San Andrés simboliza hoy la unión entre fe, tradición y paisaje, y constituye un testimonio vivo de las antiguas creencias populares y de la relación histórica entre la comunidad rural de Tetir y el ciclo natural del agua en Fuerteventura.



