Una estancia en Fuerteventura no estaría completa sin visitar su capital. Puerto del Rosario es la capital de la isla desde 1860, cuando sustituyó a Betancuria como centro administrativo. Desde entonces, la ciudad ha crecido de forma progresiva hasta convertirse en la principal urbe majorera, concentrando las instituciones públicas, el puerto comercial y el aeropuerto insular, principales puertas de entrada de personas y mercancías.
Aunque se trata de una ciudad relativamente moderna, su origen se remonta a un pequeño caserío conocido como Puerto Cabras. La construcción del puerto a finales del siglo XVIII impulsó el asentamiento de población y el desarrollo económico ligado al comercio y a la cal. Hoy, Puerto del Rosario es una capital viva, con alrededor de 40.000 habitantes, que destaca por su agenda cultural, sus playas urbanas y su carácter funcional y cercano.
Cuando el día no acompaña para recorrer calas o hay calima, la capital se convierte en un excelente plan alternativo —o complementario— para disfrutar de Fuerteventura desde una perspectiva más urbana.
El primer paseo: la calle Primero de Mayo
Para tomarle el pulso a la ciudad, lo ideal es comenzar por la calle Primero de Mayo, el principal eje peatonal y comercial. Aquí se concentran tiendas, cafeterías, restaurantes y terrazas, y es punto de encuentro habitual tanto de residentes como de visitantes. Desde esta vía se accede fácilmente a muchos de los principales espacios culturales y patrimoniales de la capital.
Patrimonio y cultura en Puerto del Rosario
Iglesia de Nuestra Señora del Rosario
Situada en la propia calle Primero de Mayo, la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario es la principal parroquia de la ciudad. Su construcción comenzó a principios del siglo XIX y el edificio actual se concluyó en 1931. Está declarada Bien de Interés Cultural, siendo uno de los referentes históricos y religiosos del municipio.
Casa Museo de Unamuno
La Casa Museo de Unamuno se ubica en el antiguo Hotel Fuerteventura, donde residió Miguel de Unamuno durante su destierro a la isla en 1924, en tiempos de la dictadura de Primo de Rivera. El espacio conserva objetos personales, documentos y paneles explicativos que ayudan a comprender la relación del escritor con Fuerteventura y el contexto histórico de su estancia.
Hornos de la cal
La presencia de roca caliza propició la construcción de numerosos hornos para la obtención de cal, una actividad clave entre 1940 y 1970. Puerto del Rosario llegó a conocerse como el Puerto de la Cal, exportando este material al resto del archipiélago. El Centro de Interpretación de los Hornos de Cal del Charco permite conocer la importancia económica e industrial de esta etapa.
Parque Escultórico, la ciudad como museo al aire libre
El Parque Escultórico de Puerto del Rosario convierte la capital en la conocida Ciudad de las Esculturas. Reúne más de 190 obras distribuidas por el espacio urbano, muchas procedentes del Simposio Internacional de Escultura, integrando arte contemporáneo en la vida cotidiana.
Palacio de Formación y Congresos
Situado en el paseo marítimo, el Palacio de Formación y Congresos de Fuerteventura es uno de los edificios más modernos de la ciudad. Alberga congresos, espectáculos y grandes eventos culturales, con un auditorio de capacidad aproximada para 1.500 personas.
Playas de Puerto del Rosario: ciudad y mar sin renunciar a nada
Puerto del Rosario permite combinar cultura urbana con playa, algo poco habitual en muchas capitales insulares.
- Playa de Los Pozos: la playa más céntrica, junto al Palacio de Congresos. Dispone de servicios completos, accesibilidad universal y ambiente familiar.
- Playa Blanca: a menos de dos kilómetros al sur, de arena dorada, poco masificada y con todos los servicios.
- Playa de las Caletillas: arenal semisalvaje en proceso de mejora, muy frecuentado por surfistas.
- Puerto Lajas: playa de arena negra con fuerte tradición pesquera y excelentes condiciones para windsurf, surf y kitesurf.
- Playa del Puertito de los Molinos: pequeño arenal en un núcleo marinero con gran encanto, ideal para una excursión desde la capital.
- Playa de Jarugo o Jarubio: un paraíso salvaje en la costa oeste de Fuerteventura:
Gastronomía local y vida cotidiana
Puerto del Rosario mantiene una identidad alejada del turismo masivo, lo que permite disfrutar de una gastronomía canaria auténtica. En sus restaurantes y tascas es habitual encontrar queso majorero con DOP, pescado fresco, carnes de cabra y platos tradicionales acompañados de vinos canarios. La oferta gastronómica se reparte principalmente por el centro urbano y zonas como El Charco o el paseo marítimo.
Ocio, compras y planes en familia
Además de playas y cultura, la capital ofrece zonas comerciales como Primero de Mayo, León y Castillo, Virgen de la Peña o Juan de Betancourt. Para familias, existen opciones como cursos de surf, escape rooms o el Gran Karting de Fuerteventura, con pista de 1.000 metros, karts infantiles y biplaza.
En los alrededores, el visitante puede completar la experiencia con espacios como el Ecomuseo La Alcogida, la Molina de La Asomada o recorridos culturales por Ampuyenta y Tetir, donde se conservan algunos de los mejores ejemplos de arquitectura tradicional majorera.
Una capital para descubrir sin prisas
Puerto del Rosario no compite con los grandes enclaves turísticos de Fuerteventura, y ahí reside su mayor atractivo. Es una capital funcional, cultural y cercana, perfecta para conocer la isla desde dentro, combinar ciudad y playa, y entender la historia y la vida cotidiana majorera más allá de los tópicos.
Un lugar que no siempre se visita primero, pero que muchos terminan recordando con especial cariño.
