Pueblo de La Ampuyenta
La Ampuyenta: historia, paisaje y tradición en el interior de Fuerteventura
La Ampuyenta es uno de los pueblos con mayor carga histórica y cultural del municipio de Puerto del Rosario. Situada a poco más de 15 kilómetros de la capital majorera, en una posición estratégica entre Puerto del Rosario y Antigua, esta localidad rural ofrece al visitante una visión profunda del pasado agrícola, ganadero y religioso de Fuerteventura, en un entorno tranquilo y de gran valor paisajístico.
El origen de La Ampuyenta está ligado a la expansión de las rayas de vega durante el siglo XVII, cuando el aprovechamiento agrícola del interior de la isla impulsó la creación de nuevos asentamientos. Aunque hoy pertenece al municipio de Puerto del Rosario, desde el siglo XIX y hasta el primer cuarto del siglo XX formó parte del extinto municipio de Casillas del Ángel. En 1926, tras la agregación de este municipio a Puerto Cabras, La Ampuyenta, junto a Tefía, Tesjuate y Llanos de la Concepción, pasó a depender administrativamente de la actual capital insular.
Uno de los grandes valores de La Ampuyenta es su notable patrimonio histórico y religioso. Destaca la Ermita de San Pedro de Alcántara, un templo del siglo XVII que conserva un extraordinario artesonado de madera y pinturas murales barrocas, consideradas entre las más valiosas de Fuerteventura. Este edificio se erige como eje espiritual y social del pueblo desde hace siglos.
La localidad también está estrechamente vinculada a figuras históricas de gran relevancia. Aquí nació Fray Andresito, fraile franciscano venerado en Chile por su labor social y evangelizadora, cuya casa natal se conserva como espacio de memoria. Otro personaje clave es el Doctor Mena, médico muy querido en la isla por su compromiso con los más desfavorecidos, cuya vivienda tradicional alberga documentos y objetos relacionados con su vida. A este conjunto se suma el conocido Hospitalito de La Ampuyenta, un edificio de principios del siglo XX que nunca llegó a funcionar como hospital, pero que hoy forma parte del legado histórico del pueblo.
Desde el punto de vista natural, La Ampuyenta se asienta en los márgenes de un amplio y fértil valle, protegido al oeste por el macizo de Betancuria y al este por el complejo montañoso de Montaña del Campo y otras elevaciones de menor altura. Este enclave ha favorecido históricamente la actividad agrícola y ganadera, a pesar de las duras condiciones climáticas de la isla. La mayor proporción de suelos arcillosos ha permitido una mejor retención de la humedad, incrementando el potencial agrícola de la zona.
La riqueza hídrica de La Ampuyenta ya era conocida en época prehispánica. Los antiguos mahos trasladaban hasta estas tierras su ganado caprino para abrevar y pastar, y de esa intensa actividad se conservan importantes vestigios arqueológicos. En la Montaña de la Rosa y en la Degollada de la Culata se localizan estructuras circulares y semicirculares, enterramientos aborígenes y grabados rupestres. Otros restos, como cuevas naturales con materiales arqueológicos, desaparecieron bajo el trazado de la carretera actual, sin que llegaran a estudiarse adecuadamente.
Para los amantes de la naturaleza y la observación de aves, un paseo hasta el Morro del Castillejo permite contemplar una excelente muestra de la avifauna esteparia de Fuerteventura, con especies como la avutarda hubara, la ganga ortega, el alcaraván, la terrera marismeña o el cernícalo común, además de disfrutar de amplias vistas sobre el valle y el paisaje interior de la isla.
Las tradiciones siguen muy vivas en La Ampuyenta. Las fiestas en honor a San Pedro de Alcántara, que se celebran en octubre, incluyen romería y actos populares, mientras que cada mes de enero se organizan celebraciones religiosas dedicadas a Fray Andresito, que atraen a devotos de toda la isla.
Visitar La Ampuyenta es adentrarse en uno de los enclaves más auténticos del interior de Fuerteventura, donde la historia, el patrimonio, la arqueología y el paisaje se combinan para ofrecer una experiencia serena y profundamente ligada a la identidad majorera.




