Gambuesa de Jarugo
Gambuesa de Jarugo: Testimonio vivo del pastoreo tradicional en Fuerteventura
La Gambuesa de Jarugo es uno de los ejemplos más representativos del patrimonio ganadero y etnográfico de Fuerteventura. Situada en las inmediaciones de la Playa de Jarugo, dentro del municipio de Puerto del Rosario, esta construcción de piedra seca forma parte de un sistema ancestral de aprovechamiento del territorio que ha permanecido prácticamente inalterado desde época prehispánica hasta la actualidad.
Las gambuesas son corrales tradicionales utilizados para el desarrollo de las apañadas, una práctica comunitaria fundamental en la cultura majorera que consiste en reunir el ganado de costa —principalmente cabras que viven en régimen semisalvaje— para su control, identificación y aprovechamiento. Estas acciones permiten revisar el estado de los animales, marcar nuevos ejemplares, ahijar baifos, seleccionar reses para los rebaños domésticos o destinarlas a la venta y al consumo, siempre bajo normas tradicionales muy bien establecidas.
Desde el punto de vista constructivo, la Gambuesa de Jarugo presenta una planta circular, levantada íntegramente en piedra seca, sin el uso de morteros ni argamasas. Sus muros, de considerable altura y grosor, están diseñados para resistir el empuje del ganado y los rigores del clima, demostrando un profundo conocimiento del medio y de los materiales disponibles. A este recinto principal suelen adosarse otros corrales de menor tamaño, donde se realiza la separación progresiva de los animales durante la apañada.
Su ubicación, a apenas diez minutos a pie desde la Playa de Jarugo en dirección a la Playa de Los Molinos, convierte la visita en una experiencia accesible y muy recomendable para quienes deseen conocer el interior del paisaje pastoril de la costa occidental. El recorrido discurre por un entorno de gran valor natural, donde se combinan el litoral abrupto, los barrancos y las llanuras utilizadas históricamente para el pastoreo.
La importancia de la Gambuesa de Jarugo va más allá de lo arquitectónico. Representa un testimonio vivo de la organización social y económica tradicional de Fuerteventura, así como de la relación respetuosa entre el ser humano y un territorio marcado por la escasez de recursos. Además, las apañadas conservan una rica herencia lingüística, con términos de origen majo que siguen vigentes en el habla popular, y mantienen herramientas tradicionales que continúan utilizándose hoy en día.
Visitar la Gambuesa de Jarugo es adentrarse en una de las expresiones más auténticas de la identidad majorera. Un lugar donde la historia no se conserva solo en piedra, sino en el uso continuado, en la memoria colectiva y en unas prácticas que siguen formando parte del paisaje cultural de Fuerteventura.




