Ermita de San Pedro de Alcántara
La ermita de San Pedro de Alcántara se alza en una explanada de la parte alta del pueblo de La Ampuyenta, en el municipio de Puerto del Rosario, justo detrás del histórico Hospitalito del Doctor Mena. Su silueta domina el entorno del valle y constituye uno de los principales hitos patrimoniales y espirituales del interior de la isla.
Origen y evolución histórica
La fundación de la ermita se remonta a 1681, gracias al mecenazgo del capitán Pedro de Medina y su esposa Agustina de Bethencourt, quienes dotaron al pueblo de un templo propio en un momento de expansión agrícola y poblacional de la zona. Durante el siglo XVIII se llevaron a cabo importantes obras de ampliación y reforma que configuraron la imagen que hoy presenta el edificio.
De esta etapa datan elementos tan característicos como el muro almenado o barbacana, que delimita el recinto sagrado, y el presbiterio diferenciado, otorgando mayor jerarquía al espacio litúrgico principal.
Arquitectura singular
Uno de los aspectos más originales de la ermita es la disposición lateral de su campanario, poco habitual en la arquitectura religiosa majorera. A este se accede a través de la misma escalera que conduce al coro, un detalle que refuerza la singularidad del conjunto.
El templo, de proporciones sobrias al exterior, sorprende por la riqueza artística que atesora en su interior, reflejo del esfuerzo colectivo y del valor simbólico que tuvo para la comunidad de La Ampuyenta.
Un interior de gran valor artístico
La ermita conserva un espléndido retablo de madera policromada, así como otros bienes muebles datados en el siglo XVIII, que testimonian la importancia del templo dentro del panorama religioso insular.
Especial relevancia adquiere la pintura mural que decora el interior del edificio. Considerada una de las más importantes conservadas en Canarias —donde este tipo de manifestaciones artísticas no es abundante— destaca por su técnica ilusionista, en la que se integran magistralmente pintura, arquitectura y escultura. Por la calidad y singularidad de este conjunto, la ermita es conocida popularmente como la “Capilla Sixtina de Fuerteventura”.
El cuadro de San Pedro de Alcántara
Entre las obras más singulares del templo se encuentra el Cuadro de San Pedro de Alcántara, documentado en la ermita desde mediados del siglo XVIII. Se trata de un óleo sobre lienzo ubicado a la derecha de la puerta principal, que representa a San Pedro apóstol como pontífice, retratado de cuerpo entero, sentado en su cátedra y bajo un palio de ricos damascos. Esta obra refuerza el carácter solemne y simbólico del espacio sagrado.
Protección patrimonial
La ermita de San Pedro de Alcántara está declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento, una distinción que reconoce su extraordinario valor histórico, artístico y cultural. Dentro de su delimitación de protección se incluye también el Hospitalito de La Ampuyenta, conformando un conjunto patrimonial de gran coherencia y relevancia para la historia de Fuerteventura.
Un lugar imprescindible
Visitar la ermita de San Pedro de Alcántara es descubrir uno de los tesoros mejor conservados del patrimonio religioso majorero. Un espacio donde arte, historia y espiritualidad se funden, ofreciendo al visitante una experiencia única para comprender la profundidad cultural y simbólica del interior de Fuerteventura.




